Vendiste bien este mes. El contador dice que hubo ganancia. Y aun así, el jueves en la noche estás haciendo cuentas para ver si te alcanza para la nómina del viernes. Si te ha pasado, no estás solo y no es mala suerte. Es un problema de flujo de caja, y puede cerrar un negocio que vende bien.
Qué es el flujo de caja (y qué no es)
El flujo de caja es la diferencia entre el dinero que de verdad entra a tu cuenta y el que de verdad sale, mes a mes. No es lo que vendiste: es lo que cobraste. Puedes vender mucho y quedarte sin caja si tus clientes te pagan tarde y tú pagas temprano.
Según el país, vas a oír otros nombres para lo mismo: flujo de efectivo en México, tesorería en España o cash flow en los libros en inglés. Todos hablan de lo mismo: cuándo entra y cuándo sale el dinero.
Lo de vender mucho y quedarse sin caja es lo que casi nadie entiende hasta que le pasa. Por eso vale la pena separarlo en dos ideas.
Vender no es cobrar
Cuando vendes, nace un derecho a recibir dinero. Pero el dinero todavía no está. Si le vendes a otra empresa a 30, 60 o 90 días, tú ya pusiste los materiales, las horas de tu equipo y el transporte. Le estás prestando dinero a tu cliente, aunque nadie lo llame así.
Con los pagos pasa al revés. La nómina se paga el día que toca. El alquiler, el primero de cada mes. Los impuestos, en la fecha que dice la ley. Y muchos proveedores, sobre todo cuando eres pequeño, te cobran de contado o a pocos días.
Ganancia y caja no son lo mismo
La pregunta que más me hacen es esta: “Si tengo ganancia, ¿por qué no tengo dinero?”. La respuesta corta: porque la ganancia se cuenta cuando vendes y la caja cuando cobras. Si vendes hoy y te pagan en 90 días, en el papel ganaste, pero el dinero todavía no está.
El estado de resultados (el informe que te dice si ganaste o perdiste) mide ventas y costos. El flujo de caja mide fechas. Los dos son ciertos al mismo tiempo, y por eso puedes tener una buena noticia en uno y una mala en el otro.
Los tres tipos de flujo de caja
En los libros de finanzas el flujo de caja se divide en tres partes. Conviene conocerlas, aunque en el día a día de una pyme casi todo pasa por la primera.
- De operación: el dinero que entra y sale por el negocio mismo. Cobros a clientes, pagos a proveedores, nómina, alquiler, impuestos.
- De inversión: lo que gastas o recibes por comprar o vender cosas que duran años, como una máquina, un vehículo o un local.
- De financiamiento: el dinero que entra por préstamos o por aportes de socios, y el que sale para pagar esas deudas o repartir utilidades.
Un negocio sano genera caja con su operación. Si la operación siempre consume dinero y lo tapas con préstamos o con aportes, es una señal que hay que mirar de cerca.
Un ejemplo con números redondos
Este ejemplo es ilustrativo, no es un caso real. Los números están en dólares para que se lean fácil.
Un negocio vende USD 10.000 al mes y le cuesta USD 7.000 producirlo. Gana USD 3.000 al mes en el papel. Empieza con USD 15.000 en el banco. Paga sus costos el mismo mes, pero sus clientes le pagan a 90 días. El saldo es el dinero que queda en el banco al final de cada mes.
| Mes | Vende | Cobra | Paga | Saldo |
|---|---|---|---|---|
| Enero | 10.000 | 0 | 7.000 | 8.000 |
| Febrero | 10.000 | 0 | 7.000 | 1.000 |
| Marzo | 10.000 | 0 | 7.000 | −6.000 |
| Abril | 10.000 | 10.000 | 7.000 | −3.000 |
| Mayo | 10.000 | 10.000 | 7.000 | 0 |
| Junio | 10.000 | 10.000 | 7.000 | 3.000 |
A fines de marzo, el estado de resultados dice que este negocio ganó USD 9.000 en tres meses. El banco dice que le faltan USD 6.000. Las dos cosas son verdad. Si en marzo no consigue ese dinero, el negocio cierra siendo rentable.
Fíjate en algo más: en abril ya está cobrando, y aun así sigue en rojo. El hueco no se cierra cuando empiezas a cobrar. Se cierra cuando lo cobrado alcanza a cubrir lo que te atrasaste.
Por qué un negocio con ganancias puede quebrar
Esta es mi opinión, y sé que mucha gente la discute: un negocio rentable puede quebrar, y uno que pierde dinero puede sobrevivir años. Lo que mata es la caja, no la ganancia.
Lo que mata es la caja, no la ganancia.
Suena exagerado, así que vamos por partes.
Un negocio no cierra el día que pierde dinero. Cierra el día que no puede pagar. Ese día llega cuando la cuenta del banco se vacía y nadie más te presta. La ganancia es un cálculo que se hace al final del mes. La nómina, en cambio, se paga el viernes.
Por eso un negocio que pierde dinero puede seguir abierto mucho tiempo, siempre que alguien ponga la caja. Pueden ser socios que invierten, bancos que prestan o clientes que pagan por adelantado. No digo que sea sano. Digo que, mientras haya dinero para pagar, la puerta sigue abierta. Y al revés: un negocio con buen margen que cobra tarde puede quedarse sin dinero antes de ver su primera ganancia.
No es solo mi impresión. La firma de análisis CB Insights (Estados Unidos) revisó en 2021 los relatos de 111 fundadores de empresas emergentes que cerraron. La razón más citada fue quedarse sin dinero o no conseguir más inversión: apareció en el 38 % de los casos. La misma firma aclaró que la falta de caja muchas veces es el síntoma de otro problema, no la causa. Pero el síntoma es el que te saca del juego.
Si estás pensando “a mí no me va a pasar, mi negocio es rentable”, te entiendo. Yo también lo pensaría. El problema es que la rentabilidad no te avisa cuando se acaba el dinero. La caja sí, si la miras.
Tres empresas que se quedaron sin caja (o casi)
Para que esto no se quede en teoría, aquí van tres casos conocidos. No son clientes míos: son empresas cuyos números se publicaron en informes oficiales, documentos de la propia empresa y prensa económica. Cuento solo lo que dicen esas fuentes, sin juzgar a nadie. Las fuentes completas están al final.
Carillion (Reino Unido, 2018)
Carillion era uno de los grandes contratistas del Estado británico. Según el informe del Parlamento británico de mayo de 2018, construía carreteras y hospitales y daba comidas en colegios. Tenía unos 43.000 empleados, 19.000 de ellos en el Reino Unido.
En marzo de 2017 publicó unas cuentas que, según ese informe, mostraban un panorama positivo. En junio de ese año pagó a sus accionistas parte de un dividendo récord de £79 millones (libras esterlinas). Un mes después, en julio de 2017, anunció que el valor de sus contratos era £845 millones menor de lo esperado. En septiembre, la cifra subió a £1.045 millones.
En enero de 2018 entró en liquidación, es decir, en proceso de cierre. Según el informe, tenía deudas de casi £7.000 millones y solo £29 millones en caja.
Para este artículo, lo más interesante es cómo pagaba. El informe dice que su plazo normal con proveedores era de 120 días. Si un proveedor quería cobrar antes, podía hacerlo a los 45 días a través de un banco, pero aceptando un descuento. Su última directora financiera explicó a los parlamentarios para qué servía: para no afectar el capital de trabajo, que es el dinero que la empresa necesita para operar día a día. Al cerrar, Carillion debía unos £2.000 millones a cerca de 30.000 proveedores, subcontratistas y otros acreedores.
Dicho de otra forma: una parte de la caja de una empresa gigante dependía de que miles de empresas más pequeñas esperaran para cobrar.
Viva Air (Colombia, 2023)
Viva Air era una aerolínea de bajo costo. Según La República y Radio Nacional, transportaba unos 5,1 millones de personas al año.
A comienzos de febrero de 2023 suspendió tres rutas desde Cali. Según La República y Noticias RCN, la aerolínea explicó que le faltaba un accionista que la respaldara con dinero. Sin él, no podía asumir los sobrecostos del tipo de cambio, la inflación y el combustible. Al mismo tiempo, esperaba que las autoridades aprobaran su integración con Avianca.
La noche del lunes 27 de febrero de 2023 suspendió todos sus vuelos con efecto inmediato. Hay dos versiones sobre el porqué. La aerolínea dijo que fue por su situación financiera y por la falta de una respuesta de la Aeronáutica Civil. El ministro de Transporte de entonces dijo que la decisión buscaba presionar al Gobierno para aprobar la integración. Lo que nadie discute es el efecto: cientos de miles de pasajeros con tiquetes ya pagados se quedaron sin vuelo.
El 22 de junio de 2023, la Superintendencia de Sociedades de Colombia inició su liquidación judicial. Según el comunicado citado por la prensa, la empresa no tenía “el capital, el flujo de caja, los activos y el personal necesario para operar”. Sus deudas superaban el billón de pesos colombianos (un millón de millones).
Tesla (Estados Unidos, 2008 y 2018)
Tesla es el caso contrario: estuvo cerca del final dos veces y sobrevivió.
En octubre de 2008, en plena crisis financiera, Tesla anunció despidos. También aplazó unos seis meses la producción de su segundo carro, el Model S, según Fortune y Car Magazine. En noviembre anunció que sus propios inversionistas le prestarían USD 40 millones. Su prospecto de salida a bolsa (el documento oficial que presentó ante el regulador de Estados Unidos en 2010) confirma ese préstamo. Lo recibió en partes entre diciembre de 2008 y marzo de 2009, al 10 % anual, y garantizado con casi todos sus bienes.
Años después, Elon Musk contó su versión. Según él, el dinero llegó el 24 de diciembre de 2008, y sin él la nómina habría fallado dos días después. Es su relato, pero las fechas de los documentos coinciden en lo principal.
En 2018 volvió a pasar. Tesla estaba subiendo la producción del Model 3, su carro más barato, y Musk llamó a esa etapa “el infierno de producción”. En noviembre de 2018 le dijo a Axios que la empresa había estado a pocas semanas de morir porque estaba perdiendo dinero muy rápido. El mismo medio aclaró que, en el peor caso, Tesla habría tenido que buscar más dinero de inversionistas, no necesariamente cerrar.
En el tercer trimestre de 2018 reportó una ganancia de unos USD 312 millones, la primera en dos años. Terminó ese trimestre con USD 3.500 millones en caja, según Reuters.
Lo que tienen en común
Ninguna de las tres se quedó sin negocio de un día para otro. Carillion tenía contratos. Viva Air tenía pasajeros con tiquetes comprados. Tesla tenía un carro que estaba produciendo y vendiendo. El problema estuvo en las fechas: cuándo entraba el dinero y cuándo había que pagar.
Las dos que cerraron llegaron a un punto en que ya no tenían caja ni quién les prestara. La que sobrevivió consiguió dinero a tiempo, dos veces. Con él llegó a la etapa en que empezó a cobrar más de lo que gastaba.
Si las miras con los ojos de un negocio pequeño, dejan tres lecciones:
- De Carillion: si tu caja depende de pagarles tarde a otros, es más frágil de lo que parece. Se sostiene solo mientras ellos aguanten.
- De Viva Air: el dinero que cobras por adelantado llega antes, pero todavía no es tuyo. Hasta que entregas lo que vendiste, es una deuda con tu cliente. Si lo cuentas como dinero libre, tu caja se ve más grande de lo que es.
- De Tesla: sobrevivir también es saber cuánto dinero necesitas y para qué semana, y conseguirlo antes de que sea tarde.
Tu negocio no es Carillion ni Tesla. Pero la regla es la misma para una tienda de barrio que para una multinacional: el dinero tiene fechas, y el que las ve con tiempo tiene más salidas.
Las señales de que tu caja está en peligro
El problema de caja casi nunca llega de golpe. Avisa semanas antes, pero con señales que es fácil justificar. La más clara es esta: cuando empiezas a pagar lo de este mes con lo que ibas a cobrar el próximo.
Revisa si te pasa alguna de estas:
- Pagas lo de hoy con lo de mañana. Ya cuentas con un cobro que todavía no llega para cubrir algo que vence ahora. Si ese cobro se atrasa una semana, se te cae todo.
- Pides prestado para pagar la nómina. Una vez puede ser un accidente. Si se repite, el negocio no está generando la caja que necesita para funcionar.
- Atrasas pagos a proveedores “solo esta vez”. El problema no es la primera vez. Es que la segunda ya se siente normal, y el proveedor empieza a cobrarte antes o a venderte con menos confianza.
- Tus clientes te pagan cada vez más tarde. Si antes te pagaban a 30 días y ahora a 45 o 60, tu caja se está estirando sin que nadie lo haya decidido.
Si te reconoces en una sola, no es motivo de pánico. Es motivo para hacer la tabla de la sección 06 esta misma semana.
Una cuenta rápida: tu ciclo de caja
Hay una cuenta sencilla que te dice cuántos días estás financiando tu propio negocio. Se llama ciclo de caja y tiene tres números:
- Días de inventario: cuánto tiempo pasa desde que compras la mercancía o los materiales hasta que vendes.
- Días de cobro: cuánto tardan tus clientes en pagarte, en promedio y de verdad.
- Días de pago: cuánto tardas tú en pagarles a tus proveedores.
La cuenta es: días de inventario + días de cobro − días de pago.
Un ejemplo ilustrativo: si tu mercancía dura 30 días en la bodega, tus clientes te pagan a 60 días y tú pagas a tus proveedores a 30 días, tu ciclo de caja es de 60 días. Durante 60 días, el dinero de cada venta lo pones tú. Si vendes servicios y no tienes inventario, la cuenta es más corta: días de cobro menos días de pago.
Entre más largo es el ciclo, más caja necesitas para crecer. Por eso un negocio que vende más puede quedarse sin dinero más rápido: cada venta nueva le pide adelantar más. Puedes hacer esta cuenta con la herramienta gratuita Capital de trabajo.
Los errores más comunes (y lo que nunca haría)
Los errores que más veo
El error de fondo es confundir ventas con dinero disponible. De ahí salen casi todos los demás.
- Mirar la cuenta del banco hoy y decidir con eso. El saldo de hoy no te dice nada de lo que tienes que pagar la próxima semana. Puedes ver USD 10.000 en la cuenta y deber USD 12.000 en diez días.
- No mirar lo que viene. Nómina, impuestos, proveedores, la cuota del préstamo. Todo eso tiene fecha, y casi siempre se sabe con semanas de anticipación. Aun así, a muchos les llega como sorpresa.
- Mezclar el dinero del negocio con el personal. Si pagas las compras de la casa con la tarjeta del negocio, o un proveedor con tu cuenta personal, ya no sabes cuánto dinero tiene de verdad tu empresa. Y sin ese número no hay flujo de caja que sirva.
Lo que nunca recomiendo
Hay decisiones que se toman con la caja apretada y que casi siempre la dejan peor. Estas son las que nunca recomendaría:
- Usar el dinero de los impuestos o de la seguridad social de tus empleados para tapar huecos. Ese dinero no es tuyo. Solo lo estás guardando mientras llega la fecha de pagarlo.
- Pagar la nómina con deuda cara de corto plazo, como la tarjeta de crédito o préstamos informales, sin saber cómo vas a salir de ahí.
- Vender más a crédito cuando ya estás apretado de caja. Creces en ventas y te hundes en dinero.
- Sacar dinero del negocio para gastos personales “mientras tanto”. Ese “mientras tanto” nunca vuelve.
- Comprar inventario de más solo porque estaba en oferta. Un descuento que se queda en la bodega es dinero quieto.
- Esconderles el problema a tus proveedores o a tu equipo hasta el último día. Si avisas tarde, ya nadie te puede ayudar.
- Dar descuentos grandes para que te paguen ya, sin hacer la cuenta. A veces el descuento se come toda la ganancia de esa venta.
Si ya hiciste alguna, no eres el primero. Lo importante es no volverla un hábito.
Cómo hacer tu flujo de caja a 13 semanas
Si un dueño de negocio solo pudiera hacer una cosa mañana, le diría esto: haz una tabla simple con lo que vas a cobrar y lo que vas a pagar en las próximas 13 semanas. Solo eso ya te dice en qué semana se te puede acabar el dinero.
A esto también se le llama flujo de caja proyectado o previsión de tesorería. El nombre da igual. Lo que importa es que miras hacia adelante, no hacia atrás.
Por qué 13 semanas
Trece semanas son un trimestre: tres meses. Es lo bastante largo para ver venir un problema con tiempo de reaccionar. Y es lo bastante corto para que tus números sean confiables, porque sabes qué facturas tienes pendientes y qué pagos te vienen.
¿Por qué semanas y no meses? Porque en un mes caben muchas cosas. Un mes puede cerrar bien en total y tener una semana en la que no alcanzas a pagar la nómina. La semana te muestra ese hueco; el mes lo esconde.
La plantilla
La tabla tiene cuatro partes. Arriba, el dinero con el que empiezas la semana. Luego, lo que vas a cobrar. Después, lo que vas a pagar. Abajo, con cuánto terminas, que es con lo que empiezas la semana siguiente.
| Fila | Qué va ahí |
|---|---|
| Saldo inicial | El dinero que hay en las cuentas del negocio al empezar la semana |
| Cobros | Lo que de verdad esperas recibir esa semana: clientes, anticipos, otros ingresos |
| Pagos | Nómina, proveedores, alquiler, servicios, impuestos, cuotas de deuda |
| Saldo final | Saldo inicial + cobros − pagos. Es el saldo inicial de la semana siguiente |
Pones una columna por cada semana, de la 1 a la 13. La semana con el saldo más bajo es la que tienes que mirar.
Cómo llenarla, paso a paso
- Empieza por el saldo real. El que dice hoy el banco, sumando solo las cuentas del negocio.
- Anota los cobros con la fecha real, no con la pactada. Si un cliente siempre te paga 15 días tarde, ponlo 15 días tarde. Si usas la fecha de la factura, la tabla te va a salir más optimista de lo que es.
- Anota primero los pagos que tienen fecha fija. Nómina, alquiler, cuotas de préstamos e impuestos. Después, los proveedores.
- Calcula el saldo final de cada semana y pásalo como saldo inicial de la siguiente.
- Marca la semana más baja. Esa es tu fecha de alerta.
- Actualízala cada semana, el mismo día. Borra la semana que ya pasó, agrega una nueva al final y compara lo que proyectaste con lo que pasó de verdad. Así, con el tiempo, tus proyecciones se vuelven más precisas.
Un ejemplo de 13 semanas
Este ejemplo es ilustrativo, no es un caso real. Es un negocio que cobra unos USD 3.000 por semana. Paga nómina cada dos semanas (USD 4.000), alquiler cada cuatro (USD 2.000) y una cuota de préstamo de USD 1.000 cada cuatro semanas. En la semana 6 le toca pagar USD 6.000 de impuestos y en la semana 7, una factura grande de un proveedor.
Si el dueño de este negocio mira el banco en la semana 5, ve USD 10.000 y se siente tranquilo. Quizás hasta piensa en comprar una máquina. Pero la tabla le muestra que tres semanas después va a tener solo USD 1.000. Con que un cliente se atrase, no le alcanza para la nómina.
La diferencia es que lo sabe en la semana 5, no en la 8. Tiene tres semanas para cobrar antes, mover un pago o esperar con la compra.
Si sabes en qué semana se te acaba el dinero, todavía tienes tiempo de hacer algo.
Los errores al hacer la tabla
La tabla es simple, pero hay errores que la vuelven inútil:
- Poner los cobros en la fecha de la factura. Ya lo dijimos: usa la fecha en que de verdad te pagan.
- Olvidar los pagos que no son de todos los meses. Impuestos trimestrales o anuales, aguinaldos o primas de tus empleados, seguros, renovaciones. Son los que más sorprenden.
- Contar como tuyo el dinero de impuestos. El IVA que cobras o lo que retienes a tus empleados ya tiene dueño. Si lo sumas como disponible, tu saldo se ve más alto de lo que es.
- Llenarla con lo que quisieras que pasara. La tabla no es una meta de ventas. Pon lo que es probable, no lo que te gustaría.
- Hacerla una vez y guardarla. Una tabla vieja es peor que no tener tabla, porque te da tranquilidad falsa.
No necesitas un programa especial
Una hoja de cálculo basta para empezar. Lo difícil no es la herramienta: es actualizarla cada semana. Si prefieres no armarla desde cero, usa la herramienta gratuita Flujo de caja a 13 semanas aquí en el sitio.
Cuánto dinero deberías tener guardado
Es otra de las preguntas que siempre me hacen. Mi respuesta: no hay un número mágico. Tu tabla de 13 semanas te dice cuánto necesitas para pasar tu semana más baja sin pedir prestado.
Vas a leer reglas como “guarda tres meses de gastos”. Pueden servir de referencia, pero no conocen tu negocio. Una empresa que cobra de contado y tiene gastos parejos necesita menos colchón que una que cobra a 90 días y paga impuestos grandes dos veces al año.
En el ejemplo de arriba, la semana más baja deja USD 1.000. Eso es demasiado justo: un solo cliente que se atrase lo pone en rojo. Para estar tranquilo, ese negocio necesitaría unos miles de dólares más de colchón, o mover algunas fechas para que la semana 8 no quede tan apretada.
Dos cosas no cuentan como colchón:
- El dinero de impuestos o de aportes de tus empleados. Ya tiene dueño y tiene fecha.
- Los anticipos de clientes por trabajos que todavía no entregas. Llegaron antes, pero es un servicio que debes.
Cómo armar el colchón sin ahogarte
Nadie arma un colchón de un día para otro. Lo más práctico es apartar un porcentaje fijo de cada cobro y moverlo a una cuenta separada, que no uses para el día a día. Puede ser poco al principio. Lo que importa es que sea fijo y que no lo toques salvo para pasar una semana baja.
Cuando lo uses, vuelve a llenarlo. Un colchón que se gasta y no se repone deja de ser colchón.
Si quieres calcular cuántas semanas aguantaría tu negocio si las ventas se frenaran, usa la herramienta gratuita Colchón de caja.
Qué hacer si ves un hueco: cobrar, pagar, cortar
Hiciste la tabla y apareció una semana en rojo. Lo bueno es que la viste antes de que llegara. Ahora tienes tres frentes para trabajar: cobrar más rápido, acordar pagos que sí puedas cumplir y cortar lo que no deja dinero. Casi siempre hay que mover los tres un poco, no uno solo.
Cobra más rápido
Cada día que tu cliente se demora en pagarte, tú lo estás financiando. Algunas formas de acortar ese tiempo:
- Factura el mismo día que entregas. Una factura que sale una semana tarde es una semana más de espera.
- Pide anticipos en trabajos grandes o largos, sobre todo si tienes que comprar materiales antes de empezar.
- Recuerda antes de que venza, no después. Un mensaje amable unos días antes de la fecha funciona mejor que una llamada cuando ya pasó.
- Revisa quién te paga tarde siempre. Un cliente que vende mucho pero paga a 90 días puede costarte más de lo que te deja.
- Ofrece descuento por pronto pago solo si hiciste la cuenta. Como vimos, un descuento mal calculado se come la ganancia de esa venta.
Si vendes en Colombia, revisa la Ley 2024 de 2020, conocida como ley de pago en plazos justos. Fija plazos máximos para pagar las facturas a favor de las pymes: hoy, 45 días calendario desde que entregas la mercancía o terminas el servicio. No aplica entre grandes empresas. Pregúntale a tu contador o a tu abogado cómo aplica a tus clientes.
Acuerda pagos que sí puedas cumplir
Si la tabla te dice que en la semana 8 no alcanzas, llama a tu proveedor en la semana 5, no en la 8. Propón una fecha concreta que tu tabla te diga que sí puedes cumplir. Un proveedor que se entera con tiempo puede ayudarte. Uno que se entera el día del pago, casi nunca.
Lo mismo con tu equipo o con el banco: avisar tarde es lo que más confianza destruye. Y cumple lo que acuerdes. Prometer una fecha que no vas a poder pagar solo mueve el problema dos semanas.
Corta lo que no deja dinero
El tercer frente es dejar de gastar en lo que no te devuelve caja. Revisa tres cosas:
- Gastos fijos que nadie revisa: suscripciones, servicios, cosas que se pagan “porque siempre se han pagado”.
- Productos o clientes que se venden mucho y dejan poco. Usan tu caja y tu tiempo y casi no te dejan margen. Para revisarlo, usa la herramienta gratuita Calculadora de margen real.
- Inventario quieto. Lo que lleva meses en la bodega es dinero que ya salió y no vuelve hasta que lo vendas.
¿Y un préstamo?
Un préstamo te compra tiempo, no te arregla el problema. Sirve si sabes exactamente con qué dinero lo vas a pagar y en qué semana. Pon la cuota en tu tabla de 13 semanas antes de firmar: si con la cuota adentro la tabla sigue en rojo, el préstamo solo está aplazando la caída.
Y si es deuda cara de corto plazo, como la tarjeta de crédito o un préstamo informal, para pagar la nómina, vuelve a la sección 05: es de las cosas que nunca recomiendo.
Un préstamo te compra tiempo, no te arregla el problema.
Cómo lo trabajo con una empresa
Cuando me siento con una empresa a trabajar su flujo de caja, sigo casi siempre el mismo orden:
- Primero separo el dinero del negocio del personal. Sin eso, ningún número que saquemos después es confiable.
- Después saco del banco lo que de verdad entró y salió en los últimos tres meses. No lo que dice el presupuesto ni lo que el dueño recuerda: lo que muestra el banco.
- Con eso armo la tabla de 13 semanas, semana por semana. El pasado me sirve para estimar lo que viene: cuánto se cobra de verdad, cuánto se demoran los clientes, qué pagos se repiten.
- Busco la semana con el saldo más bajo. Ahí está el problema.
- Luego trabajo en tres frentes: cobrar más rápido, acordar pagos que sí se puedan cumplir y cortar lo que no deja dinero.
- Y la tabla se actualiza cada semana, el mismo día, comparando lo que se proyectó con lo que pasó.
El último paso es el que más se abandona y el que más importa. Una tabla que se hizo una vez y no se volvió a mirar ya no te dice nada.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el flujo de caja en palabras simples?
Es la diferencia entre el dinero que de verdad entra a tu cuenta y el que de verdad sale, mes a mes o semana a semana. No es lo que vendiste: es lo que cobraste.
Si tengo ganancia, ¿por qué no tengo dinero?
Porque la ganancia se cuenta cuando vendes y la caja cuando cobras. Si vendes hoy y te pagan en 90 días, en el papel ganaste, pero el dinero todavía no está.
¿En qué se diferencia el flujo de caja del estado de resultados?
El estado de resultados te dice si ganaste o perdiste en un periodo: ventas menos costos y gastos. El flujo de caja te dice cuándo entró y cuándo salió el dinero. Puedes tener ganancia en el primero y quedarte sin dinero en el segundo.
¿Qué es un flujo de caja proyectado?
Es una estimación de lo que vas a cobrar y lo que vas a pagar en las próximas semanas o meses. La tabla de 13 semanas de esta guía es un flujo de caja proyectado. Sirve para ver un hueco antes de que llegue.
¿Cada cuánto debo actualizar mi flujo de caja?
Cada semana, el mismo día. Borras la semana que pasó, agregas una nueva al final y comparas lo que proyectaste con lo que pasó de verdad.
¿Necesito un programa especial o me sirve una hoja de cálculo?
No necesitas un programa especial. Una hoja de cálculo, como Excel o Google Sheets, basta para empezar. Lo difícil no es la herramienta: es actualizarla cada semana.
¿Cuánto dinero debería tener guardado?
No hay un número mágico. Tu tabla de 13 semanas te dice cuánto necesitas para pasar tu semana más baja sin pedir prestado.
¿Pido un préstamo para salir del hueco?
Un préstamo te compra tiempo, no te arregla el problema. Sirve si sabes exactamente con qué dinero lo vas a pagar y en qué semana.
Lo que puedes hacer esta semana
La regla de toda esta guía cabe en una línea: el dinero tiene fechas; mira las próximas 13 semanas, no el saldo de hoy.
Para esta semana, cuatro cosas:
- Separa el dinero del negocio del personal, si todavía no lo has hecho.
- Haz la tabla con lo que vas a cobrar y lo que vas a pagar en las próximas 13 semanas.
- Marca la semana con el saldo más bajo y decide qué vas a hacer con ella: cobrar, pagar o cortar.
- Escoge un día fijo de la semana para actualizarla.
Solo con eso ya sabes en qué semana se te puede acabar el dinero. Y eso, créeme, cambia las decisiones que tomas.
Vender te hace sentir bien. Cobrar te mantiene vivo.
Fuentes
Todas las fuentes se consultaron el 19 de octubre de 2026.
| Dato | Fuente | País | Fecha |
|---|---|---|---|
| Carillion: casi £7.000 M de deudas y £29 M en caja; 43.000 empleados; plazo de 120 días a proveedores; £2.000 M a 30.000 proveedores; dividendo de £79 M | Informe de los comités de Negocios y de Trabajo y Pensiones, Cámara de los Comunes; confirmado por City AM y Construction Management | Reino Unido | Mayo de 2018 |
| Viva Air: suspensión de vuelos del 27 de febrero de 2023 | Noticias Caracol; Emol / EFE | Colombia | Febrero de 2023 |
| Viva Air: recorte de rutas desde Cali y sus razones | La República; Noticias RCN | Colombia | Febrero de 2023 |
| Viva Air: liquidación judicial, falta de capital y flujo de caja, deudas de más de COP 1 billón, 5,1 millones de pasajeros al año | La República; Radio Nacional | Colombia | 22 de junio de 2023 |
| Tesla: despidos y aplazamiento del Model S | Fortune; Car Magazine | Estados Unidos | Octubre de 2008 |
| Tesla: préstamo de USD 40 M de sus inversionistas | TechCrunch; Form S-1 ante la SEC | Estados Unidos | Noviembre de 2008 y enero de 2010 |
| Tesla: relato de Musk sobre el 24 de diciembre de 2008 | InsideEVs; CleanTechnica | Estados Unidos | Agosto de 2021 |
| Tesla: “a pocas semanas” de morir en 2018 | Axios; Inverse | Estados Unidos | Noviembre de 2018 |
| Tesla: ganancia de USD 312 M y USD 3.500 M en caja en el tercer trimestre de 2018 | Reuters, vía Business Standard; TechCrunch | Estados Unidos | Octubre de 2018 |
| 38 % de las empresas emergentes que cerraron se quedaron sin dinero | CB Insights, vía SmartCompany y Entrepreneur | Estados Unidos | 2021 |
| Ley 2024 de 2020: plazos máximos de pago a pymes | Colombia Compra Eficiente; Semana | Colombia | 2020 |

